martes, 18 de junio de 2019

Tiempo con los bebés ( Espacio Psicomotricidad - Lic.Sofía Bernardoni)


Tratando los Miedos en la infancia, prevenimos Ansiedad y Pánico

     
       
El miedo es la primera emoción que el niño siente en su vida ( el propio acto de nacer evoca al miedo)
Los miedos de los niños, se concretan en dos sensaciones desagradables:

una que se siente en el cuerpo, sensación de caída o vacío 
y otra, auditiva: el gran ruido.
Los más comunes en los niños son: miedo a la oscuridad, a los animales, grandes o muy pequeños (osos, leones, ratón, etc.) a algunos dibujos o programas de televisión (donde se confunde la ficción con la realidad), miedo a los cambios, a lo desconocido y muchos miedos fomentados por los adultos a modo de límites: “al cuco, al hombre de la bolsa.”
Más tarde entra en juego la sensación visual: miedo a la oscuridad, a que se vaya el ser querido, a la visión de una persona desconocida.
Las causas de temor más corrientes entre los niños parecen ser la oscuridad y el peligro físico.
Es una etapa penosa, una dura crisis, especialmente si el niño no tiene en quien confiar.

¿QUÉ HACER?
Fomentar la confianza en sí mismo.
Hay que saber confiar en los niños, poco a poco a medida que van creciendo, la sobreprotección no permite desarrollar la confianza en sí mismo, tan importante para su normal desarrollo.
 Necesita también vivir en una estabilidad afectiva, que le permita pasar de una   fase a la otra sin demasiadas dificultades.

¿QUÉ NO HACER?
-       No burlarse, lo hace sentir más inseguro.
-   No forzarlo a enfrentar lo que le genera temor, pues aumenta su angustia y ansiedad, primeramente debe sentir calma y serenidad.
-       Acompañarlo y respetarlo en sus miedos.

PSIC.EDUCACIONAL  MARIELA FRANCO.- EQUIPO CEMUDI

Una frase que se reitera: “Estoy depre". Que significa?



La palabra depresión proviene del latín y significa “abatido” o “derribado” por lo que la expresión popular “bajón o estar depre” lo representa.
Tener variaciones en el estado de ánimo es esperable. Cada persona, dentro de su cotidianidad suele transitar por altibajos.
Pero cuando éstas  variaciones, pasan a ser muy frecuentes, se rompe este equilibro interno, pudiendo aparecer estados depresivos caracterizados principalmente por un sentimiento de tristeza de gran intensidad, una sensación de vacío, insatisfacción, incapacidad para el disfrute, sentimientos de inutilidad y de culpabilidad.
Debemos diferenciar entonces entre: tristeza y  depresión.

·         La tristeza la podemos entender como un sentimiento que se genera como resultado de una situación de pérdida. El llanto colabora en bajar el nivel de tensión emocional. La tristeza nos permite adaptarnos a las situaciones (ruptura de pareja, pérdida o alejamiento, etc.)
·         La depresión, es un estado emocional a tratar ya que se caracteriza por una gran  melancolía, profunda tristeza e incapacidad para poder disfrutar de las cosas que antes generaban placer.
Las personas con depresión sienten que son incapaces de afrontar las demandas de su día a día. Esto hace que se alejen de sus ámbitos conocidos,  acrecentando  su estado depresivo.
La consulta con un Psicólogo es fundamental.
Es de urgencia  brindar sostén y acompañamiento para elaborar estrategias que ayuden a sobrellevar los cambios de la mejor manera posible.
 La regulación emocional  es una habilidad que debemos aprender y que podemos entrenar.


Área de Psicología  -  Equipo Cemudi.

jueves, 13 de junio de 2019

TIPOS DE DEPRESIÓN
Aunque generalmente la depresión se asocia con estado de ánimo deprimido e incapacidad para la realización de las actividades cotidianas. No todas las depresiones presentan estas características. Dentro del espectro depresivo encontramos depresiones donde los síntomas más preeminentes son otros, entre ellas encontramos:
Depresión enmascarada
En este tipo de depresión el síntoma más característico es la manifestación somática como dolores de cabeza, vértigos, molestias intestinales o respiratorias. A diferencia de lo que comúnmente entendemos por depresión la persona no presenta tristeza, apatía o dificultad para encontrar placer en las actividades que se realizan.
Depresión postparto
Este tipo de depresión se caracteriza fundamentalmente por el momento en el que hace aparición que suele ser días después de dar a luz, aunque algunas mujeres la presentan entre los o tres meses después del parto.
En este tipo de depresión los síntomas destacables son una sensación de profunda tristeza, perdida de interés en las actividades cotidianas, irritabilidad y dificultades para el cuidado del bebé.
Las causas de esta depresión son una combinación de factores hormonales, medioambientales, emocionales y genéticos, junto con los cambios adaptativos que se dan tras el nacimiento del bebé.
Trastorno depresivo estacional
Este trastorno del estado de ánimo se presenta en otoño e invierno. Está relacionado con los cambios en los niveles de melatonina y serotonina que están regidos por los cambios asociados a la luz solar.
Episodio depresivo breve y  recurrente
En este tipo de depresión se presentan síntomas de depresión pero en periodos de menor brevedad, normalmente menores de dos semanas, pero que son recurrentes al menos una vez al mes.
Depresión psicótica
En esta depresión a parte de los síntomas depresivos, la persona pierde el contacto con la realidad, presentando falsas creencias de lo que está sucediendo (delirios) o escucha y ve cosas que no existen (alucinaciones).

APORTES DESDE LA PSICOTERAPIA:

·         Es una herramienta eficaz para que el consultante aprenda a resolver problemas y conflictos actuales y/o pasados, a través de la comprensión de uno mismo y de sus reacciones emocionales.
·         Se fortalece su estima personal apostando a un aumento de la confianza en sí mismo y a la generación de estrategias de afrontamiento adecuadas que le permitan resolver las situaciones difíciles.

·         El objetivo fundamental de la terapia se centra en desarrollar la autonomía  de la persona para que pueda gestionar sus emociones. 

jueves, 6 de junio de 2019

Dificultades en el lenguaje


¿Que son las ecolalias?  Consisten en la repetición, reiterada y persistente por parte del niño de frases completas o en partes o bien palabras sueltas que ha escuchado de sí  o de otras personas.

Las ecolalias se pueden manifestar:  

- En forma inmediata, es cuando se repite apenas se escucha, puede ser una palabra solamente o la frase u oración entera. 

- Puede demorarse y reiterarla en otro momento, la recuerda y la dice tal cual aunque la mayoría de las veces no coincide con la situación.

Estas repeticiones pueden ser exactas, esto quiere decir que el niño repite todo el modelo escuchado incluyendo la entonación, el ritmo y la velocidad con que fue dicho; o solo una parte de lo que ha escuchado (en general, la última parte).
A veces agregan algo propio a la repetición entonada y es ahí cuando vemos que van expandiendo la ecolalia. Esto es importante ya que aparece una impronta personal y se puede ampliar de a poco su vocabulario.

Ecolalias funcionales y no funcionales: 

Las Funcionales son aquellas repeticiones que se dan como una forma de comunicar algo, hay una intención de decir.
Las No Funcionales  es cuando la repetición es automática y no tiene intención de comunicar o responder sino que tiene como función la autorregulación del niño. 

Ecolalias y lenguaje?

Las ecolalias se pueden dar en el período que el niño presta atención a lo verbal pero aún no puede empezar a desarrollar su lenguaje. 
 Hay investigadores que manifiestan que van aprendiendo por el Eco y de a poco, a través de la repetición van acercándose al desarrollo del lenguaje.
 Lo esperable es que el niño cercano a sus dos años y medio  ya presenta herramientas en general para entender el lenguaje y verbalizarlo. 
Cuando la ecolalia se extiende en el tiempo es probable que nos encontremos con algún trastorno que no solamente le  corresponde al  espectro autista, en niños con déficit de atención también se da, por ejemplo. 
Siempre se sugiere su estimulación del lenguaje para poder responder y comprender el mismo. 


                                              Equipo Multidisciplinario Cemudi

jueves, 30 de mayo de 2019

Mes de concientización del SPW

Desde Cemudi queremos unirnos a esta iniciativa de la Asociación de Prader Willi Uruguay, destacando la importancia de sostener y contener a las familias con hijos/as con este síndrome. Queremos  resaltar la labor de diversos integrantes de la familia (madre, padre, abuelos, hermanos) que se enfrentan y sortean muchas dificultades en el día a día. En la interacción familiar, la persona con síndrome de Prader Willi (SPW) se estresa y genera estrés en el ámbito familiar.
Sus diversas manifestaciones físicas y comportamentales (como ser: hipotonía central neonatal e infantil, apetito descontrolado, problemas de hiperfagia, búsqueda y obsesión por la comida, alteraciones en el crecimiento, maduración genital incompleta, retraso global del desarrollo, limitaciones cognitivas, escarbar y lastimarse la piel, rabietas, comportamientos obsesivos compulsivos, , somnolencia diurna, apnea del sueño, etc.) hacen que se convierta en el centro de atención de la familia (ya que así lo  requiere) así como también se debe acompañar su supervisión médica, educacional y emocional constantemente. Por todo esto se requiere muchas veces la presencia de uno o más de un integrante de la familia en forma casi permanente. Si en el núcleo familia hay además más hermanos la preocupación aumenta por las necesidades “no cubiertas” hacia los mismos.
En el vínculo de pareja son frecuentes la diversidad de criterios, grado de compromiso y opiniones sumando además el cansancio, falta de privacidad, etc. Es predecible que los  integrantes de la familia transiten por diversos estados emocionales: sentimientos de invalidez, pérdida de confianza, negación de la situación, enojo, angustia, culpabilidad, ansiedad,  preocupación por el futuro (adolescencia o edad adulta), etc.
Resulta esencial que cada una de las personas que conforman el núcleo familiar deba poder tener sus tiempos, cuidar de si misma, ya que es tan importante como cuidar del otro. Se necesita cada vez más pensar en espacios  de contención y apoyo para las mismas apostando a sostener y guiar apostando a la salud integral: “cuidando así a las personas que cuidan”.
Convencidos de esta necesidad nos unimos al mes de concientización del síndrome de Prader Willi.
En CEMUDI #LasDiferenciasNosUnen

DISLEXIA, SU DIAGNÓSTICO Y PAUTAS EN SU ESCOLARIZACIÓN


La dislexia se manifiesta de una forma más concreta en el ámbito escolar, en las materias básicas de lectura y escritura. Según la edad del niño, la dislexia presenta unas características determinadas que se pueden agrupar en tres niveles de evolución. De modo que aunque el niño disléxico supere las dificultades de un nivel, se encuentra con las propias del siguiente. De esta forma, la reeducación hará que éstas aparezcan cada vez más atenuadas o que incluso lleguen a desvanecerse con su tratamiento.



Pautas a observar en diversas edades:
En nivel inicial:
-Retraso en aprender a hablar con claridad.
-Confusiones en la pronunciación de palabras que se asemejan por su fonética.
-Falta de habilidad para recordar el nombre de series de cosas, por ejemplo los colores.
-Confusión en el vocabulario que tiene que ver con la orientación espacial.
-Alternancia de días “buenos” y días “malos” en el trabajo escolar, sin razón aparente.
-Dificultad para aprender las rimas típicas de preescolar.

En la etapa escolar:
-Particular dificultad para leer y escribir.
-Mucha tendencia a escribir los números en espejo o en dirección u orientación que no es la correcta.
-Dificultad para distinguir la izquierda y la derecha.
-Dificultad de aprender el alfabeto y las tablas de multiplicar y en general para retener secuencias, como por ejemplo, los días de la semana, los dedos de la mano, los meses del año.
-Falta de atención y de concentración.

Entre los  9 Y 12 años: 
-Continuos errores en la lectura, lagunas en comprensión lectora.
-Forma extraña de escribir, por ejemplo con omisiones de letras o de alteraciones del orden de las mismas.
-Desorganización en casa y en escuela.
-Dificultad para copiar cuidadosamente en la pizarra y en el cuaderno.
-Dificultad para seguir instrucciones orales.
-Aumento de la falta de autoconfianza y aumento de la frustración.
-Problemas conductuales: impulsividad, corto margen de atención.

Desde los  12 años en adelante:
-Tendencia a la escritura descuidada, desordenada, en ocasiones incomprensible.
-Dificultad para planificar y para redactar relatos y composiciones escritas en general.
-Tendencia a confundir las instrucciones verbales y los números de teléfono.
-Gran dificultad para el aprendizaje de lenguas extranjeras.
-Baja auto-estima.
-Baja comprensión lectora.
-Aparición de conductas disruptivas o de inhibición progresiva.
-Aversión a la lectura y la escritura.

La mayoría de las veces, los problemas emocionales aparecen después de sus fracasos escolares. Algunos ejemplos de ello serían:
-       Mostrarse retraído, poco motivado, triste.
-       Sentirse muy responsables, con gran temor de volver a vivir una experiencia de fracaso. 
-       Actitud agresiva y despectiva frente a sus superiores y a sus iguales. 
 Muchas veces muestran rechazo, negativismo, abierta hostilidad hacia su    profesor y hacia sus compañeros. Esta actitud, generalmente, le acarrea trastornos conductuales y aumenta su baja estima.

CAUSAS DE LA DISLEXIA:  
      Inciden en este diagnóstico varios factores:
       Factores Neurológicos:
-Tasa de procesamiento inferior del hemisferio izquierdo.
-Retraso neuro evolutivo.
-Disfunciones neurológicas leves, problemas menores de coordinación.
-Problemas madurativos que afectan a la percepción visual, auditiva, a la memoria y al desarrollo psicomotor.

     Factores Cognitivos:

-No se han demostrado la existencia de déficits perceptivos, (sin embargo, tienen problemas de percepción cuando los estímulos visuales se le presentan verbalmente).
-Dificultades de codificación verbal y fonológica, más que de tipo perceptivo ya que fracasan únicamente cuando los estímulos hay que procesarlos de forma verbal.
-Dificultades de memoria.
-Su inteligencia es acorde a su edad madurativa, la dificultad surge cuando tienen que abstraer y generalizar la información verbal en tareas de transferencia.
-Comprensión lectora deficiente.
-Escaso dominio sintáctico. Vocabulario reducido.
-Fallos en el análisis sonoro de las letras o grafemas. Son dificultades a la hora de transformar las letras o palabras que ven, en un código verbal.
Factores Genéticos:
El origen genético, se ha constatado en diferentes trabajos, sobre la presencia de dificultades lectoras entre padres y hermanos de niños diagnosticados de dislexia. Estos trabajos, indican que son muchos los casos en que se ha observado este desorden entre familiares de primer grado de un niño con dislexia.
  
¿Cómo colaborar desde lo educacional ante un diagnóstico de dislexia?
-       Buscar estrategias, adaptadas a las características de cada alumno, para que puedan acceder a los contenidos curriculares.
-       La adaptación de los objetivos educativos se convierte en una condición necesaria para estos alumnos, siendo necesario programas específicos para ellos. Esto es algo importante en niveles de educación secundario y terciario.
-  Dichas adecuaciones curriculares deben ser en materiales, metodología y en evaluaciones. Así lo recomienda la Asociación Internacional de Dislexia.

En cuanto a los materiales,se deben tener en cuenta:
- Subrayar o destacar las partes más importantes.
- Resumir las instrucciones escritas.
- Fraccionar los textos en partes más pequeñas: puede ser efectivo fraccionar el texto en trozos más pequeños o eliminar partes del mismo cuando proporciona información redundante.
- Proporcionar esquemas al alumno: que posteriormente le facilitará el recuerdo de la información que el profesor dio. Además, le ayuda a entender la idea principal y los aspectos relacionados con ella.
- Permitir grabar una clase: puede resultar una ayuda eficaz para  solucionar sus dificultades en la adquisición del conocimiento. El estudiante puede disponer de las instrucciones, textos y lecciones específicas en cualquier momento que lo necesite, para aclarar la comprensión de las instrucciones y los conceptos que no ha podido resolver mediante la lectura.
Esta técnica podría contribuir a la mejoría de las habilidades lectores, ya que el alumno puede ir leyendo el texto al tiempo que lo escucha.

 

Pautas para los Docentes: 

-Asegurar que el alumno ha entendido las instrucciones de la tarea: para ello, deberá preguntarle al alumno y él explicará verbalmente lo que ha entendido.
-Escribir los apartados y el vocabulario más significativo del tema en la pizarra: antes de una explicación el profesor puede escribir las nuevas palabras de vocabulario y los aspectos principales en la pizarra.
-Permitir el uso de apoyos materiales: se debe permitir el uso de recursos didácticos tales como la calculadora, tablas de multiplicar, etc.
.-Fomentar técnicas de aprendizaje cooperativo por parejas o grupos pequeños en aquellas actividades que tienen un alto componente lector.
-Utilizar señales para resaltar los aspectos más importantes: los asteriscos u otros marcadores pueden acentuar las preguntas o actividades que son más importantes para la evaluación. Esto ayuda a los alumnos a rentabilizar el tiempo durante los exámenes.
-Utilizar la enseñanza tutorada: el profesor puede juntar a alumnos de diversos niveles para repasar las actividades, preparar un examen, etc.
-Tener flexibilidad en el tiempo de trabajo: los alumnos más lentos pueden disponer de más tiempo para realizar las tareas escritas.
-Ajustar la evaluación a las características de los alumnos: a los alumnos se les puede permitir realizar exámenes orales y utilizar los materiales complementarios que puedan necesitar.
-Apoyar con gráficos o imágenes el material escrito.
-Valorar el contenido de las respuestas y no la ortografía o la composición del texto.
Cualquiera sea el nivel educativo, pero fundamentalmente en secundaria,  es importante implicar en el proceso de evaluación a todos los profesionales que inciden en el alumno para que todos realicen las adaptaciones en el mismo.
Para finalizar, cabe recordarnos una frase de Eugenie Ware:
“Todos los triunfos nacen cuando nos atrevemos a comenzar”

 

PSICOLOGIA EDUCACIONAL- DEP. DE PSICOPEDAGÍA

 EQUIPO CEMUDI.




jueves, 16 de mayo de 2019

Inclusión Educativa y Síndrome de Prader Willi


 El Síndrome de Prader-Willi (SPW) fue descrito por primera vez en 1956 por los doctores Prader, Willi y Labhart aunque los primeros estudios cromosómicos no se realizaron hasta 1981.
Las alteraciones genéticas que originan el SPW tienen como causa común la pérdida o inactivación de genes paternos en la región 15q11-q13 del cromosoma 15 y pueden ser de diversos tipos, aunque todas ellas comparten la afectación del sistema nervioso central del individuo, con especial predilección por el hipotálamo.
La alteración orgánica e irreversible que el síndrome provoca, predispone a determinados comportamientos y características de personalidad, que debemos prestar mucha atención para poder centrarnos en cada persona con sus necesidades educativas específicas ya que cada uno transitara por sus síntomas de manera diversa. Cada persona y cada entorno familiar es diferente. 

Somos conscientes de que el trabajo en los centros educativos con personas con SPW, es complejo, pero no imposible.  Hemos tenido experiencia en ello. Todos, en equipo, hemos sabido sortear dificultades.
Fuimos testigo del enriquecimiento social, no solo para la persona que se incluye y su familia, sino para cada compañero, cada persona en la institución, las otras familias, que   han colaborado   desde su quehacer diario, su cercanía o disposición. Y en este proceso no cabe duda que aprendemos todos. 

Sabemos que se requiere del conocimiento de la sintomatología del síndrome y de las estrategias específicas, en forma temprana.
Todo el personal del centro (docente y no docente) debe tener información sobre el SPW. Esto colabora en el entendimiento de la problemática, así como también en la supervisión de aspectos tan importantes como su alimentación.

 Las personas con el SPW necesitan tener unas pautas claras, con los límites bien marcados y una persona de referencia. Los cambios, las contradicciones en las instrucciones o numerosos interlocutores hacen que se sientan confusos, desorientados y no son las condiciones más favorables para el proceso de enseñanza-aprendizaje.

 Hay múltiples aspectos a tener en cuenta en los niños con SPW que inciden en los diversos momentos de desarrollo y por ende en su aprendizaje.
 Ellos son:
-       Nacen con un tono muscular muy escaso, tanto que a veces no pueden ni succionar para alimentarse, teniendo que recurrir en muchas  ocasiones a herramientas y técnicas específicas para conseguirlo.
(Esto es esencial conocerlo si pensamos en la inclusión educativa desde el Maternal)

-       Suelen nacer más pequeños y con menor talla que la población general y presentar retraso general en el desarrollo y el lenguaje por lo que tardan bastante más en alcanzar las distintas etapas evolutivas.
 Tienen dificultades a nivel de psicomotricidad fina y gruesa, y los ejercicios de equilibrio les resultan muy complicados.
Debido a la hipotonía es que puede que tengan un tono de voz muy nasalizado o elevado, y con frecuencia también problemas respiratorios.

-       En todo el proceso de escolarización es fundamental saber también que:  La media del cociente intelectual de las personas con SPW es de 70, y no suelen superar la edad mental de los 10 u 11 años. Aquí se hace urgente y necesario hablar de nuevas corrientes pedagógicas y de inteligencias múltiples, desapegándonos todos de un c. i y un rendimiento estipulado.

-        Entre los 2 y 4 años empiezan a observarse algunos cambios en ellos. Su cerebro no recibe la orden de saciedad alimenticia, por eso desarrollan un apetito insaciable.
 Aquí el control y supervisión del ámbito escolar, es fundamental para controlar lo que ellos no pueden  por sí mismos, y a pesar de que nos propongamos educarles, en repetidas ocasiones, al respecto, ellos intentarán conseguir comida siempre que tengan la más mínima oportunidad.  
Colabora mucho pensar en un Proyecto de Merienda Sana para toda la institución educativa.

-       Junto con esta trascendental característica, de no saciedad, es muy fácil que ganen peso rápidamente y la única solución posible se basa en la dieta, el oportuno control que evite el acceso a la comida y la realización de ejercicio físico diario.
 Se plantea que la única manera de gestionar con éxito este síntoma parte del planteamiento de SEGURIDAD ALIMENTARIA enunciado por L. Gourash y J. Forster en un artículo publicado por la International PraderWilli Syndrome Organization, y que se concreta en tres principios elementales:
 - sin duda: la persona sabe cuánta comida (control de la cantidad), qué clase de comida (anticipar el menú), y cuándo se servirá la comida (programación diaria).
 - sin esperanza: la persona sabe que no hay ninguna oportunidad de conseguir comida adicional.
 - sin decepción: la persona no experimenta la decepción emocional debido a la falsa expectativa infundada que se habría creado respecto a la obtención de comida.
Debemos tener en cuenta que: de no ser por el control del entorno, las personas que padecen el SPW acabarían siendo víctimas de la obesidad mórbida, esta obsesión–compulsión por la comida, genera, además de los problemas de peso ya enunciados, serios problemas comportamentales  que se establece entre las expectativas y la frustración de las mismas.
Desde lo educacional, es imprescindible que las reglas en torno a la comida estén muy claras y que bajo ningún concepto sea posible negociar. - Jamás y bajo ningún concepto se castigará o premiará con comida. Lo único que conseguiríamos es crear inseguridad y fomentar la ansiedad.

La alimentación en las personas con Síndrome de Prader-Willi  debe ser objeto de atención especial.
Los trastornos relacionados con la alimentación en estas personas presentan etapas muy diferentes que, en cada individuo van a tener características propias. Por ello, desde los primeros momentos de su diagnóstico, se requiere  un seguimiento nutricional individualizado que debe ser asesorado por  un profesional en nutrición.
En cuanto a la alimentación de los niños del SPW podemos distinguir varias etapas:
· En los bebés (0 a 12 meses) es frecuente observar que la succión de leche es pobre o insuficiente, no vacía el pecho. A pesar de ello, el niño no parece tener  interés por su alimentación. Pero esta aparente normalidad es engañosa ya que el niño no está tomando los requerimientos nutricionales que le corresponden, lo cual se manifiesta por una lenta progresión del peso.
 Así, resultará de gran ayuda el uso de tetinas anatómicas adecuadas, obtener la leche materna con saca-leches y facilitar la alimentación con cuentagotas, o realizar maniobras de estimulación de succión.  En casos extremos se puede hacer necesaria la colocación de sondas que conduzcan directamente el alimento al estómago del bebé.
En esta etapa, el seguimiento del peso y el ajuste de la ingesta de forma acorde a su evolución es la forma de vigilancia nutricional más adecuada.
- La ganancia de peso, lenta durante el primer año de vida, suele ser normal de los 12 a los 24 meses (2 años) siendo raro encontrar obesidad en estas edades. Desde el punto de vista nutricional es esencial asegurar el aporte adecuado de grasas para el correcto desarrollo.

- Entre los 2 y 5 años, los problemas nutricionales que se presentan son diferentes a los experimentados en la etapa anterior. Se centran sobre todo en alteraciones del comportamiento alimentario. Los niños presentan hambre desmesurada que nunca se sacia. La búsqueda de alimentos es una de sus actividades principales, y son capaces de realizar las cosas más sorprendentes para obtenerlos. Si a todo ello unimos la poca actividad física que suelen practicar y el menor gasto de energía que en ellos se produce, estaremos conviviendo con niños que tienen una gran tendencia a la obesidad.
De los 2 a los 5 años la gran mayoría de niños con SPW aumentan desmesuradamente de peso. En estas edades la instauración, en el caso de necesidad, de restricciones energéticas debe hacerse incluyendo todos los nutrientes necesarios para el crecimiento y salud del niño. Poniendo especial atención en asegurar la ingestión de vitaminas y calcio.
 -Entre los 6 y 11 años, la integración en el ambiente escolar suele dificultar las medidas de control establecidas sobre el comportamiento alimentario. La colaboración entre los padres, educadores y comedores escolares debe ser muy estrecha. Es una etapa donde la puesta en práctica de un programa de ejercicio físico diario con una duración de al menos 20-30 minutos es importante. Las restricciones energéticas deben ser determinadas por la ganancia de peso debiendo asegurar la ingestión de todas las vitaminas y de calcio.
-Entre los 12 y 20 años, con la adolescencia, aparecen nuevas circunstancias. Cambios físicos, psíquicos y sociales hacen que se incrementen las discrepancias con los padres. El mantenimiento de un peso razonable conociendo que mucha vida social se desenvuelve alrededor de la comida y crea graves problemas de control. Las recomendaciones dietéticas deben regirse por el crecimiento de los adolescentes, recordando que en la mayoría de los casos sus necesidades de energía (kilocalorías) son menores que las de otros adolescentes no SPW, con la misma altura. El ejercicio físico diario con sesiones de 30 minutos es imprescindible. La ingestión de vitaminas y calcio, aún en forma de suplementos debe ser considerada en cualquier planificación dietética.
CUIDADOS NUTRICIONALES
La mejor forma de control seria mediante cálculo calórico, para ello es  fundamental la consulta con el profesional en nutrición para  realizar la valoración y plan alimenticio acorde.
CUIDADOS ESTRATEGICOS
A continuación se sugieren algunas estrategias relacionadas con el comportamiento alimentario que pueden ser útiles s a la hora de controlar la ingesta excesiva de comida en personas con SPW:
1. Explorar e identificar las posibles fuentes de alimentos a las que puede acceder: heladeras, placares,  familiares, vecinos, kioscos o supermercados.
2. Limitar el acceso a la comida tanto en el domicilio como fuera de él
Puede ser útil
· Llevar un registro de los alimentos que existen en casa y hacérselo saber.
· Cerrar (con llave) el acceso a la cocina y despensa.
· No llevar a la persona a comprar comestibles con nosotros.
· No dejar dinero a su alcance (controlar los bolsos).
· Pedir la cooperación de familiares, vecinos, maestros y amigos, hablándoles del problema que tienen y del control alimentario que requieren.
· Aconsejar a los familiares que sus regalos e incentivos no sean golosinas, alimentos o dinero, lo cual les permitirá el acceso a los alimentos. Por ejemplo, utilizar juegos de mesa, puzles u otros entretenimientos.
3. Controlar el acto de la comida:
· No sugerir al afectado muchas opciones de menú, quizás sea mejor presentar un menú único para toda la familia.
· Estructurar unos horarios de comida fijos y evitar la ingestión de comidas fuera de ellos.
· Evitar picotear  en su presencia.
· Pesar las porciones de forma habitual.
· Cocinar cantidades adecuadas para evitar sobras.
· Evitar realizar las ingestas  con otras distracciones como ver la televisión.
· Guardar los alimentos y condimentos una vez utilizados en la preparación de una comida.
· Servir la comida de toda la familia en la cocina y sacar al mismo
· No servir aperitivos ni entradas en la mesa antes de la comida.
· Recoger la mesa ni bien se culmina la ingesta.
· Tirar la basura con los desperdicios de alimentos enseguida se pueda
Deben aprender las normas de educación en la mesa.
En la mesa:
· Hacer beber uno o dos vasos de agua antes de iniciar las comidas.
· Acompañar todas las comidas de ensalada.
· La bebida más adecuada es el agua, y en caso de utilizar jugos, diluirlos con agua para disminuir su contenido energético.
· Utilizar platos y vasos máspequeños, para dar la sensación de ración mayor.
· Cortar la comida en trozos pequeños.
· Utilizar pan integral y si puede ser tostado.
· Sacar el pan sin cortar y con un cuchillo exclusivo para hacer rebanadas según se necesiten.
· Si al afectado le gusta repetir, servir en un primer tiempo la mitad de la ración.
· Insistir en una correcta masticación de los alimentos.
En cuanto al control del peso:
· Nunca es tarde para realizar un adecuado control, enseñar a su  hijo a comer que necesita.
Por último, recuerda que:
· La pérdida de peso no es la resolución del SPW sino una contribución a la salud de tu hijo/a.
· En lo posible los alimentos y las comidas no deben ser utilizados como premio o castigo de otras conductas. En casos extremos utilizar  alimentos o bebidas bajas  en calorías: chicles y caramelos  sin azúcar, bebidas light, etc.
· La comida debe mantenerse inaccesible en todo momento


Otro aspecto a considerar es que los niños con SPW presentan también  episodios de somnolencia diurna, y a que a pesar de que descansen las suficientes horas, pocas de ellas constituyen realmente un sueño reparador.
Esto nos remite a pensar que, si la tarea en el aula  es monótona, repetitiva, poco comprensible para ellos, es más que probable que se desestimulen.

También presentan un elevado umbral de dolor, o sea,  es  raro que sientan daño y si lo verbalizan es necesario cerciorarse de su estado real, puesto que en ocasiones han llegado a soportar graves lesiones sin avisar de ellas en ningún momento, y haciendo imposible su detección.
Una característica del SPW  que debe tener en cuenta el docente es  la obsesión-compulsión de rascado:
La observación de este  accionar en la clase, debe llevarnos a intervenir para  distraerlo ante esta conducta.  Suele funcionar pedirle que haga algo que le ocupe las manos si lo descubrimos arañándose, sin hacer mención a esta situación, o sugerirle que desarrolle alguna tarea que le agrade y sea incompatible con el rascado. El repetírselo o prohibírselo en nada solventará el problema, y más bien puede acentuarlo, puesto que su sensación de nerviosismo se incrementará cada vez que se sienta descubierto.

CARACTERÍSTICAS COGNITIVAS

Estos niños presentan:
- Fallos en procesamiento secuencial, o sea, a la  hora de aprender no funciona desde ellos, el organizar la tarea, el saber qué  hace primero y qué después.
Requieren de ayuda del maestro para organizarse al comenzar la tarea y también una Supervización permanente de su accionar.
-       Meta cognición débil. Tienen  una gran inflexibilidad cognitiva. Es la causa de su carácter egocéntrico. Aprenden por repetición y de forma estereotipada, por lo que la generalización de sus adquisiciones se hace muy complicada. Es necesario explicar las normas en positivo y  asegurarse de que son comprendidas: deben ser pocas pautas y muy claras y es necesario repetirlas con calma, todas las veces que haga falta. Es imprescindible buscar retroalimentación en ellos y pedirles que nos repitan lo que han entendido.
-       Dificultades de dicción y comunicación oral. Se manifiesta en una gran amplitud de dificultades, que no obstante suelen resolverse con tratamiento. Destacamos aquí la importancia para el docente del apoyo del equipo multidisciplinario que atiende al niño para trabajar en forma conjunta.
-        Problemas de abstracción que les sitúa en el nivel  espacio-temporal aquí y ahora, siendo incapaces de entender valores sociales e interiorizar normas. No comprenden la ironía y reaccionan mal a las bromas. El maestro debe conversar con los compañeros del niño para explicarles esta característica evitando así malos entendidos en la comunicación.
-        Problemas de atención/concentración (en relación directa con sus dificultades en memoria de trabajo), que les dificulta su desenvolvimiento en el aula y la comprensión y manejo de normas. Un ambiente ordenado, con normas visibles, claras, ayuda mucho. Por ejemplo, tener en el pizarrón cartelera con las rutinas diarias.
-       No perciben correctamente las emociones de los demás y conviven  con serias dificultades para expresar las suyas, por lo que las interacciones personales se vuelven complejas y poco reforzantes. No en vano se sitúa a este síndrome en el espectro del autismo.

Por todo esto es necesario plantearse la inclusión educativa teniendo en cuenta determinadas  pautas y estrategias de trabajo en el aula.
Ellas son:

·         Buscar el momento en el que el niño esté más receptivo (Captar su atención)
·         Evitar prisas,  respeta los tiempos de aprendizaje.      
·         La presentación de actividades se hará gradualmente: de sencillas a más complejas
·         Dejarlo probar, experimentar. Apostar a lograr  un carácter lúdico con materiales atractivos.
·         Apoyo visual: confección de láminas con imágenes
·         Reducir la escritura manual.
·         Enseñar rutinas, anticiparle los posibles cambios.
·         Tener actividades y horarios visibles en el aula.
·         Ofrecer otras opciones en el aula.
·         Manejar la posibilidad de  tiempo fuera.(No solos)
·         Enfatizar en sus habilidades.
·         Emplear el estímulo positivo.
·         Simplificar el lenguaje.  Tono positivo.
·         En aspectos oposicionistas y/o desafiantes plantear siempre dos opciones.
·         Indica los materiales necesarios para cada tarea.
            SUGERENCIAS PARA LAS EVALUACIONES:
·         Asegurarse que comprendió la consigna. Bríndale ejemplos y puedes darle ayuda visual.
·         Empecemos por lo que sabemos que pude resultarle más fácil para disminuir su ansiedad y generar confianza.

En etapa escolar y liceal:
·         Puedes utilizar la técnica de verdadero o falso o de unir correspondencias que facilita mucho.
·         Realiza preguntas concretas.
·         En comprensión lectora: trabajar con textos cortos o fraccionados.
·         Permitir mirar tablas o formulas.
·         Avisos de tiempo restante.
·         Estimula con el lenguaje.
·         Mantente cerca, mostrando disposición a colaborar para animarlo a preguntar.


CARACTERISTICAS EMOCIONALES

Es frecuente, la ansiedad y el convivir con una gran frustración,  que no son capaces de manejar. Otras veces por las mencionadas deficiencias, son percibidos como irascibles, tozudos, impulsivos y protestones.
 Sus relaciones sociales fuera del ámbito familiar son dificultosas, por lo que la escolarización temprana se hace esencial.

 Las personas con SPW  son, muy susceptibles a los cambios o interrupciones en la rutina que tendrán que preverse siempre que sea posible.
Necesitan tener un entorno estructurado que les proporcione sensación de calma y seguridad, concretando de forma precisa qué es lo que se pide de ellos y cómo lo podrán conseguir.

 También hay que tener en cuenta que en ocasiones habrá que hacer uso de la ignorancia premeditada, es decir, no , atender los malos comportamientos si no son suficientemente graves, para no reforzarlos con nuestra atención.

Cuando veamos que está a punto de comportarse inadecuadamente podremos usar una distracción (haciéndole alguna pregunta sobre algo que le guste especialmente), emplear señales como algún gesto de desaprobación, o tratar de tranquilizarle a través de nuestra proximidad (por ejemplo poniéndole una mano amistosa sobre el hombro).

Premiar la flexibilidad: ya que constituye, siempre que la consiguen, un ejercicio que siempre les supone un esfuerzo extra. Tener en cuenta el cansancio: el ejercicio físico es imprescindible para las personas con SPW, por eso los docentes en educación física tendrán que desarrollar una ardua tarea para motivarles en su materia, a pesar del esfuerzo que ésta les supone.

Aprovechar el aprendizaje positivo: no aprenden de sus errores, por eso reforcemos lo que haga bien por pequeño que sea, recordando que con el paso de los años su autoestima suele verse muy afectada y necesita tener la seguridad de que todos  sabemos que él  posee muchos valores (podemos hacer lo mismo con nosotros mismos, pidiéndole que nos diga algo bonito cuando hacemos algo bien o para él/ella).

Programar poca tarea: después podremos ir ampliándola  de acuerdo a los logros obtenidos.

Puede ser también interesante analizar y aprender a medir las variables fisiológicas que se modifican cuando tenemos cambios de humor (tasa cardiaca, frecuencia de la respiración…), para que cuando aprendan a identificarlas, puedan prevenir o al menor disminuir el grado de alteración posterior.

Uno de los síntomas del síndrome son las rabietas o la conducta oposicionista desafiante. Las personas con SPW suelen presentar déficit de autocontrol, labilidad emocional o impulsividad, como consecuencia de su daño hipotalámico y de estructuras frontales. Es importante trabajar con ellos todos estos aspectos así como anticiparnos a cualquiera de sus manifestaciones.

No obstante, hay que ser conscientes de que erradicar por completo sus alteraciones es imposible, por muy bien que se gestione su educación y su entorno.


 Los aspectos sanos, el “Si, se puede” debe ser nuestra premisa fundamental ante cada niño, frente a cada desafio educacional que se nos presente; es por ello, que no  queremos dejar pasar la ocasión de señalar también algunas de sus peculiaridades más positivas y alentadoras.
-       Valoran y necesitan mucho afecto
-       Son excelentes compañeros
-       Son inagotables en su capacidad de lucha cuando se proponen algo
-       Se esfuerzan
-       Siempre conservan las ganas de hacer nuevos amigos

En qué consiste la inclusión educativa?
 Incluir es organizar una institución educativa, sus programas, sus servicios y sus proyecto para garantizar la aceptación de las diferencias. No es solamente poner a los alumnos con necesidades educativas especiales en una clase regular, sino minimizar las barreras que impiden su participación y aprendizaje.
Los niños con necesidades educativas especiales tienen derecho a pertenecer a una comunidad y compartir con otros sus experiencias: sus logros merecen el mismo respeto que el de sus compañeros. La inclusión debe ir más allá de lo social : tiene que apostar a la educación, teniendo un perfil de salida del curso para cada niño y no para cada grupo. Es fundamental el compromiso de todos los integrantes de la escuela , por lo que es necesario sensibilizar y capacitar a todos los maestros, profesores, ayudantes terapéuticos, auxiliares, en fin , a todas las personas que trabajan con los niños para que conozcan cuales son las dificultades de cada niño, en qué consisten los síndromes, trastornos o enfermedades poco frecuentes para poder actuar asertivamente promoviendo que cada niño pueda rendir al máximo de su potencial.
Qué diferencia hay entre inclusión escolar e integración de niños en las escuelas?
Integrar es insertar a una persona con capacidades diferentes en una sociedad para convivir en ella Incluir es modificar previamente a la sociedad como un pre requisito, para que la persona con capacidades diferentes pueda desenvolverse en ella de manera de ejercer su ciudadanía.
En muchos lugares se integra a niños pero en pocas escuelas se incluye, ya que:
·         No hacen las modificaciones necesarias a nivel institucional.
·         No realizan adecuaciones curriculares.
·         No dejan al niño participar de todas las actividades de la escuela restringen los horarios de participación en el aula.
La educación inclusiva se ve favorecida con la puesta en práctica de corrrientes pedagógicas que promuevan la educación a través de proyectos, contemplando La escuela tiene que ser un lugar donde los niños adquieran habilidades que los enriquezcan como  personas y donde se promueva el aprender a aprender. Como dijo Francesco Tonucci,: “La misión de la escuela ya no es enseñar cosas. Eso lo hace mejor la TV o Internet.”
Es fundamental que los educadores, hoy tengamos  una visión creativa e integral de la educación, propiciando el trabajo en equipo como forma de que todos los niños encuentren su lugar, sean cual sean sus capacidades: lo importante es que sean consientes y valoren de lo que son capaces de realizar todos juntos y que sería imposible realizar en solitario.
Hoy no es tan importante para el niño,  el aprendizaje de teorías, contenidos y modelos curriculares,   sino que  debemos apostar al desarrollo de mentes científicas, capaces de hacer un uso inteligente y creativo de los recursos que tienen a su alcance
Apostamos a  una educación completa e integradora que busca despertar en los niños las ganas de  aprender a aprender, a través de la reflexión y del establecimiento de conexiones,  reconociendo con facilidad las relaciones existentes en el mundo que los rodea, combinando los conocimientos pertinentes con la inteligencia práctica y social, a la hora de resolver problemas reales por sí mismos o  en grupo, adaptándose a situaciones nuevas con estrategias creativas.
El maestro  competente, colaborador e investigador, observa y acompaña, posibilita al niño actuar, querer y pensar por sí mismo, ayudándolo a desarrollar confianza y disciplina  interior. El papel del docente es escuchar al alumno, dejarlo que lleve la iniciativa y guiarlo de una manera productiva en un ambiente relajado y saludable
Las familias necesariamente deben funcionar como aliadas con la escuela,  ya que su participación es vital: los padres tienen un rol activo implicándose en las  experiencias de aprendizaje de sus hijos, buscando el justo equilibrio entre lo familiar y lo laboral para disponer de tiempo de calidad para sus hijos,  apoyando al docente desde el respeto para asegurar el bienestar de los niños en el aula.
Hoy necesariamente  necesitamos  una visión multidimensional del alumno y su planteo consiste en ver al niño como una totalidad (física, mental, emocional, artística) que se integran y se complementan en contraposición a una visión fragmentaria que solamente prioriza la dimensión intelectual, como la escuela tradicional.
En definitiva, debemos de ir en búsqueda de una  educación para la vida que contemple  al niño como un todo y no solo como un cerebro incompleto en el que solo se apela al hemisferio izquierdo (el lógico, el analítico, el racional), en detrimento del hemisferio derecho (el intuitivo, el creativo, el imaginativo) en el entendido  de que las habilidades más importantes son las que hacen  al niño conocerse y sentirse feliz,  bien consigo mismo y con los demás.
Desde CEMUDI, sabiendo que todos somos diferentes (aunque algunas diferencias son más visibles que otras), apostamos a una misma escuela para todos los niños ya que #lasdiferenciasnosunen.
Autoras del equipo CEMUDI:
Mtra. Cristina Iriondo (Maestra Directora)
Lic. Mariela Franco (Psicologa y Sexologa)
Lic. Maria Noel Conti (Nutricionista)