La palabra depresión proviene del latín y significa “abatido” o
“derribado” por lo que la expresión popular “bajón o estar depre” lo representa.
Tener variaciones en el estado de ánimo es esperable. Cada persona,
dentro de su cotidianidad suele transitar por altibajos.
Pero cuando éstas variaciones, pasan
a ser muy frecuentes, se rompe este equilibro interno, pudiendo aparecer
estados depresivos caracterizados principalmente por un sentimiento de tristeza de gran intensidad, una
sensación de vacío, insatisfacción, incapacidad para el disfrute, sentimientos
de inutilidad y de culpabilidad.
Debemos diferenciar entonces entre: tristeza y depresión.
·
La tristeza la podemos entender como
un sentimiento que se genera como resultado de una situación de pérdida. El
llanto colabora en bajar el nivel de tensión emocional. La tristeza nos permite
adaptarnos a las situaciones (ruptura de pareja, pérdida o alejamiento, etc.)
·
La depresión,
es un estado emocional a tratar ya que se caracteriza por una gran melancolía, profunda tristeza e
incapacidad para poder disfrutar de las cosas que antes generaban placer.
Las personas con
depresión sienten que son incapaces de afrontar las
demandas de su día a día. Esto hace que se alejen de sus ámbitos
conocidos, acrecentando su estado depresivo.
La consulta con un Psicólogo es fundamental.
Es de urgencia brindar sostén y
acompañamiento para elaborar estrategias que ayuden a sobrellevar los cambios
de la mejor manera posible.
La regulación emocional es una habilidad que debemos aprender y que
podemos entrenar.
Área de
Psicología - Equipo Cemudi.

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