jueves, 9 de mayo de 2019

Talleres de Psicomotricidad con adultos mayores



Se considera a la adultez como un proceso dinámico y progresivo que comienza con el nacimiento, y en el cual intervienen una multiplicidad de factores biológicos, psicológicos y sociales, experimentando durante el mismo una serie de cambios a nivel de los sistemas músculo esquelético, óseo y nervioso, que conllevan a un declive natural del individuo.  Igualmente se considera fundamental pensar al el envejecimiento como un proceso de carácter único e inherente a cada sujeto que no implica necesariamente un deterioro invalidante.

Beneficios de la intervención
Se destaca la importancia de la estimulación cognitiva como un apoyo fundamental para compensar la pérdida de capacidad intelectual, principalmente para los casos en que se presentan demencias.
Se han realizado numerosos estudios, concluyendo que existe neuroplasticidad en el cerebro, incluso en el enfermo de Alzheimer si bien en menor intensidad.
Es evidente que en las etapas de gran deterioro cognoscitivo, la neuroplasticidad será nula debido a la gran pérdida de masa neuronal, desarborización sináptica y bloqueo de neurotransmisores.
De este modo se entiende que, si bien durante el proceso de envejecimiento se dan pérdidas en relación a las capacidades intelectuales, se mantiene cierta capacidad de neuroplasticidad que justifica la necesidad de la estimulación.
En cuanto a la estimulación motora, es preciso retomar la importancia de favorecer la iniciativa por el movimiento. El movimiento es fundamental tanto para poder desarrollar las actividades básicas de la vida diaria como para relacionarnos con los demás, ya que gestos y ademanes son utilizados en la comunicación, para transmitir  y expresar estados de ánimo y sentimientos.
A su vez, la actividad física es muy importante para mantenerse saludable y con una adecuada capacidad funcional 
Es habitual que los adultos mayores vivan su cuerpo desde las molestias que éste les produce, más que por las posibles satisfacciones que les permite experimentar. Esto puede llevar progresivamente a su negación y aislamiento o por el contrario al sedentarismo y pasividad, repercutiendo con una mayor dependencia de los demás para desempeñarse en el día a día
Es aquí desde donde parte el equipo Cemudi, apostando a la intervención y estimulación en el adulto mayor.
También es importante la calidad grupal de estos talleres, ya que de esta manera se promueve la participación social y el sentimiento de pertenencia al grupo, lo cual contribuye a disminuir el aislamiento. A nivel afectivo, una problemática frecuente en las personas mayores es la soledad. Durante la adultez  ocurren cambios a nivel afectivo (jubilación, hijos que ya no viven en el hogar, pérdida de pareja, perdida de amigos) que pueden generar sentimientos negativos, de desaliento, desinterés o desmotivación.
Áreas de abordaje:
Se propondrá un abordaje de implicancia corporal, contemplando las posibilidades y limitaciones de cada persona, utilizando diversas estrategias que apuntan principalmente al trabajo sobre aspectos motrices y aspectos cognitivos, buscando mantener la motivación y el sentimiento de pertenencia de los participantes.
Con respecto al área motora, se destaca la importancia de la iniciativa para el movimiento y la puesta en juego del cuerpo para mantenerlo activo.
En lo que concierne al área cognitiva, se hace énfasis en el trabajo sobre las funciones ejecutivas (razonamiento, planificación, resolución de problemas, flexibilidad conceptual) y sobre las funciones psicológicas superiores (memoria, atención, lenguaje, praxias, gnosias, e inteligencia)

Lic. en Psicomotricidad Sofía Bernardoni(equipo Cemudi)

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