jueves, 25 de abril de 2019

LA SALA MATERNAL: UN LUGAR ESPECIAL.

Así debe ser sentido desde un primer momento por las familias que lo visitan, observan
 y preguntan acerca de las actividades, rutinas, horarios,  ambiente físico,  personal, etc. 
 Unido a  estos detalles, esa elección debe guiarse también por lo que me trasmite afectivamente,es  ese sentir  los que les van a ir  brindando seguridad  y tranquilidad. 


Ambos afectos  son  necesarios e importantes ante este proceso de adaptación y acomodación que supone decidir llevar al bebé a otro espacio, lugar nuevo, para él o ella y ustedes.
Muchas veces supone el primer desprendimiento de lo familiar y debe transitarse con apoyo, con tiempos. Por ello se considera importante realizar un período de adaptación al lugar en forma progresiva, aumentando de a poco las horas que se queda en su Salita Maternal.
Desde las familias hay un “estar atentos”, ver este proceso paso a paso hasta que notan que sus bebes pueden desprenderse y quedarse tranquilos, seguros y felices.
Desde el Maternal hay tres funciones a resaltar: el poder sostener, contener y estimular.
Es fundamental  escuchar,  entender  y acceder a los detalles, las rutinas de cada personita.
Cada bebé necesita del tiempo y del contacto con la nueva maestra  que debe ser  sentidas como un nuevo referente afectivo.
 A su vez, cada niño/a necesita de puntos de apoyo, de referencias para asociar percepciones y experiencias. También necesita posibilidades de movimientos para conocer, explorar y actuar sobre el mundo que lo rodea.
El rol de cada maestra y/ Docente que trabaja en sala maternal es “estar cerquita” pero  animándolos a cada uno/a a “Ser”.

Psic. Mariela Franco
Co Directora- CEMUDI

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